Los orígenes de Mar del Plata se remontan a mediados del siglo XIX con la instalación de un saladero de carnes en la zona de Punta Iglesia y el asentamiento de una misión jesuítica a orillas de la actual Laguna de los Padres. Posteriormente, Patricio Peralta Ramos compró estas tierras y logró que el 10 de febrero de 1874, el gobernador de la provincia de Buenos Aires declare a Mar del Plata como ciudad.
Peralta Ramos construyó una capilla que lleva el nombre de Santa Cecilia en homenaje a su difunta esposa. Ese es el edificio más antiguo que aun permanece en pie. En 1874 consigue también que el gobierno aprobara la fundación del pueblo que llevaría el nombre de Mar del Plata.

¿Porqué Mar del Plata? Ningún familiar de Patricio Peralta Ramos conoce el motivo por el cual el fundador eligió ese nombre.
Se mencionan dos suposiciones:
1) Que los indios calificaban a la playa avin inalco o sea brillante, relumbrante y pudo dar lugar al nombre de Mar del Plata
2) Que la denominación del Río de la Plata se convirtió en esta ciudad sobre el océano en Mar de Plata o Mar del Plata.
Poco a poco pioneros fueron poblando este pueblo, este comenzó a crecer. El ingeniero agrimensor Chapeaurouge llevo a cabo la labor de la traza de calles, tomando como punto de partida la capilla de Santa Cecilia, y ahi se construyeron las primeras fondas u hospedajes. Desde entonces alguien tuvo la idea de la villa balnearia y se comenzaron a vender terrenos. Este tuvo un impacto por su fresca belleza, el cúal propicio conseguir que llegara hasta él una línea de telégrafo y finalmente en 1886 el ferrocarril, que reemplazó a las incómodas diligencias que hacían el viaje desde Maipú.

Mar del Plata se convirtió en un equivalente a lugares visitados por la sociedad Porteña en ese entonces poseedores de un bienestar altamente económico, como un lugar de moda. Comenzaron a construir casas, Los primeros Hoteles y desde ese entonces esta ciudad no a parado de sacar a relucir su esplendor, convirtiendose en un lugar de ensueño hasta los dias de hoy. |